Resumen Ejecutivo del Informe de Asequibilidad A4AI del 2017

Fuente: http://a4ai.org/affordability-report/report/2017-resumen-ejecutivo/

En 2017, el mundo marcará un gran hito: una tasa de penetración de Internet del 50 % a nivel mundial. Si bien el acceso a internet ya es una realidad cotidiana para muchos, esta será la primera vez que la mayor parte del planeta estará conectada. Sin embargo, para la mitad del mundo que todavía no tiene acceso a internet (en su mayoría, mujeres1 que viven en países en vías de desarrollo), el avance a toda marcha de la revolución digital representa una exclusión aún mayor.

El año pasado, la comunidad mundial reconoció la importancia de la igualdad digital para las oportunidades y el crecimiento socioeconómicos y estableció una meta como parte de los nuevos Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS): acceso asequible y universal a internet para 2020. La mala noticia es que, si no se toman medidas políticas en forma inmediata, no alcanzaremos el objetivo hasta pasados más de 20 años. Los elevados costos de conectividad continúan siendo uno de los principales obstáculos para cumplir con el compromiso del acceso universal. Si bien los precios de la banda ancha están bajando, simplemente no lo hacen con la velocidad suficiente, por lo cual la población con ingresos más bajos y otros grupos marginados no pueden pagar ni siquiera una conexión básica. Asimismo, nuestras investigaciones demuestran que el ritmo de los cambios normativos ha sido demasiado lento:

  • Tan solo la mitad de los países estudiados tienen en vigor políticas de acceso público que también reciben apoyo financiero para su implementación.
  • El 45 % de los países cuenta con planes para facilitar el uso compartido de recursos entre las empresas de telecomunicaciones (p. ej., infraestructura compartida, como torres y redes de fibra óptica), pero incluso en los países donde existen, la implementación de dichos planes es poco frecuente.
  • Apenas uno de cada tres países tiene planes detallados y de duración limitada para ampliar la disponibilidad de espectro a fin de satisfacer las demandas cada vez mayores.
  • En más de un tercio de los países, los fondos de acceso y servicio universal — que son una herramienta importante para financiar inversiones estratégicas en el sector — o bien no existen, o bien están inactivos.
  • En el 41 % de los países, los planes nacionales de banda ancha tendientes a guiar las reformas de políticas necesarias para alcanzar el acceso universal nunca se han elaborado o se encuentran muy desactualizados.

La buena noticia es que sabemos qué debemos hacer para dar vuelta las cosas y lograr que todos puedan acceder a Internet. Las políticas inteligentes que fomentan la competencia y la innovación en áreas clave —como el espectro, la infraestructura y la conectividad de última milla— pueden ayudar a preparar el camino hacia la asequibilidad. Dichas políticas deberían basarse en un nuevo objetivo más ambicioso de asequibilidad denominado “1 por 2” —1 GB de datos a un precio equivalente al 2 % o menos del ingreso— que permita que más grupos de ingresos puedan acceder a Internet. Tan solo 19 de los 58 países2 evaluados para el informe de este año han cumplido con el objetivo “1 por 2”. Por esta razón, es esencial que los países también implementen soluciones de acceso público a fin de garantizar que aquellas personas que se encuentran en la base de la pirámide no sigan relegadas a los confines de la conectividad.

Más concretamente, recomendamos que los países tomen medidas para lograr lo siguiente:

Implementar soluciones de acceso público para cerrar la brecha digital

Las soluciones de acceso público —incluido el acceso subsidiado en escuelas y centros locales, las redes wifi públicas y las redes comunitarias— son esenciales para llegar a grupos que no pueden pagar una conexión a internet de manera regular, incluso una vez que los precios hayan bajado a un nivel asequible. Estos programas ofrecen una oportunidad aún desaprovechada para lograr un avance significativo en lo que respecta a los objetivos de acceso a internet y utilización de la red, y deberían constituir uno de los intereses principales de los legisladores que buscan alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

Fomentar la competencia de mercado a través de políticas inteligentes

Las políticas sólidas para promover la competencia sana y proteger a los consumidores deben ser una prioridad para los legisladores. Los mercados libres y competitivos proporcionan las bases para el crecimiento, la innovación y el acceso asequible. Aun así, sigue habiendo marcos normativos anticuados en vigor en muchos países, lo cual no solo impide que la competencia constituya una fuerza que transforme el mercado, sino que también permite que el mercado esté dominado por proveedores ineficientes que mantienen los precios elevados. Se necesita con urgencia implementar políticas inteligentes que den lugar a la competencia necesaria para que bajen los precios.

Implementar usos innovadores del espectro a través de políticas transparentes

Los gobiernos deben asegurarse de tener un plan detallado —con un calendario definido— a fin de asignar el espectro suficiente para satisfacer los aumentos de demanda proyectados Ya sea apoyando las redes comunitarias o asociándose para desarrollar nuevas tecnologías, los legisladores también deberían fomentar los usos innovadores del espectro con el objetivo de lograr avances en materia de acceso asequible.

Tomar medidas en forma inmediata para promover el uso compartido de infraestructura y recursos

Compartir no es fácil, pero si existen incentivos normativos claros y hay seguridad reglamentaria, los operadores se encuentran frente a la mejor opción para reducir el costo de suministro del servicio, a la vez que se mantiene un flujo próspero de ingresos provenientes del crecimiento del mercado. Los gobiernos tienen un papel fundamental a la hora de facilitar e incentivar el uso compartido de recursos entre los agentes del mercado.

Utilizar de manera efectiva los fondos de acceso y servicio universal

Los fondos de acceso y servicio universal (USAF, por sus siglas en inglés) —que recaudan contribuciones de los operadores a fin de subsidiar la expansión de las telecomunicaciones y de Internet en comunidades marginadas— pueden ser un instrumento poderoso si se los gestiona con eficiencia y transparencia. Por desgracia, algunos USAF están completamente inactivos, mientras que otros están mal gestionados. Los gobiernos deben considerar e implementar soluciones a estos problemas, lo cual incluye elaborar estrategias para el uso efectivo de fondos, publicar de manera oportuna informes financieros y de control sobre USAF, y recopilar otros datos en formatos abiertos.

Garantizar la buena implementación de la planificación efectiva en materia de banda ancha

La planificación relativa a la banda ancha es esencial para integrar y secuenciar las reformas antes mencionadas. Los planes que establecen objetivos claros, mensurables y de duración limitada son los mejores, dado que los objetivos proporcionan la obligación de rendir cuentas por llevar los planes a la práctica.

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